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Los ciudadanos asistimos atónitos al
lamentable espectáculo al que nos tiene acostumbrados la clase
política que rige los destinos de todos nosotros.
En la
simbiosis empresas - partidos políticos - medios de manipulación, el
ciudadano no pinta absolutamente nada. Algunas empresas apoyan a aquellos
partidos con posibilidades de obtener el poder, para que luego le devuelvan
el favor cuando estos gobiernan.
Muchos
periodistas son burdos manipuladores profesionales al servicio del poder
económico, político o de grupos de presión e interés. Existe muy poca
información objetiva, limpia, que este libre de
opinión, que es siempre sesgada o interesada.
El
ciudadano ve recortadas sus libertades y ve como desde arriba unos y otros
lo tratan como si fuera un niño, incapaz de pensar o tomar decisiones por si mismo, y necesitado de un padre que le diga lo que
debe o no debe hacer.
Con esta
perspectiva, un grupo de ciudadanos anónimos hemos tenido la idea de que es
hora de librarse de falsos profetas y de tomar decisiones por nosotros
mismos. La clase política se ha convertido en una oligarquía privilegiada,
que defiende sus propios intereses y no los de los ciudadanos, a los que
pretende representar.
Con esta
iniciativa pretendemos crear una organización cuyo objetivo único es devolver
el poder al pueblo. Esto se produciría por cauces normales a través de la
creación de un partido político cuya finalidad seria eliminar los
privilegios de la clase política, creando un sistema de democracia directa,
en la que los ciudadanos, cultos, maduros, responsables, informados y
emancipados de la clase política, participen en la toma de buena parte de
las decisiones que nos afectan a todos. Las votaciones se efectuarían, no
en un parlamento, sino en todo el Estado por los ciudadanos, a través de
Internet (desde casa o desde terminales públicos habilitados a tal efecto).
El DNI electrónico, o la firma digital, como la que facilita en la
actualidad la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre, unidos a una clave
personal, podría acreditar la identidad de quien emite un voto, de un modo
incluso mas seguro que el voto tradicional de
papel. El sistema informático tendría los correspondientes controles
(código abierto, auditoría interna y externa, etc.).
Nuestro
proyecto no esta vinculado a ninguna ideología, a
ningún partido político preexistente, a ningún grupo de presión ni interés,
ni tiene ambición ninguna de poder, sino todo lo contrario; ansiamos que el
poder vuelva a su legítimo dueño: el pueblo.
Quisiéramos
contar con tu simpatía, colaboración u apoyo. Por el momento solo
pretendemos dar a conocer nuestra propuesta y solo en un futuro
relativamente lejano, nos plantearemos la creación de un partido político,
en caso de que no exista otra alternativa para aumentar el poder de decisión
de los ciudadanos en los asuntos públicos. Queremos que nuestra estructura
sea totalmente democrática, descentralizada y desjerarquizada. Si compartes
nuestra visión y quieres formar parte de nuestro proyecto, organiza un
grupo de emancipación ciudadana con personas de tu entorno.
Movimiento 15 M
Hemos
participado en numerosos grupos en facebook a nivel personal, sin asumir
protagonismo alguno y estamos implicados en este movimiento.
No estamos de
acuerdo en que algunos se erijan en portavoces de los demás, sin haber
recibido previamente su consentimiento, ni en incluir consignas políticas o
de contenido ideológico. Hay un colectivo demasiado heterogéneo que puede
no sentirse identificado con ideologías concretas. Creemos que nos debe
unir el descontento con la situación actual, el diagnóstico de que el
sistema debe profundizar en la democracia, eliminación de los
privilegios de la clase política e intolerancia hacia la corrupción.
Reiteramos que hay que eliminar los privilegios de la clase política y
combatir la manipulación informativa utilizando la verdad como arma.
No estamos de acuerdo con muchas injusticias y contradicciones que ha
generado la crisis, pero debe ser la ciudadanía en su conjunto quien
interprete la situación y elija entre las soluciones que se propongan.
Sí estamos
de acuerdo en profundizar en la democracia e iniciar un camino, prudente,
meditado y responsable hacia la democracia directa.
Estamos tremendamente
ilusionados con este movimiento, ya que desde hace más de 6 años estamos
defendiendo muchas ideas que ahora defiende la ciudadanía.
Noviembre de 2010
Comenzamos nuestra andadura por las
redes sociales (facebook) con el
objeto de dar a conocer nuestra propuesta. A continuación desarrollamos
algunas de nuestras ideas.
En
las sociedades modernas, aparentemente democráticas, la ciudadanía tiene
muy poca capacidad de decisión en cuestiones públicas. Se delega el
poder en los políticos que actúan de acuerdo a sus propios criterios e
intereses. Los medios de comunicación moldean las mentes de los ciudadanos
(en muchos casos) deliberadamente para hacerles pensar una u otra cosa en
función del interés del grupo que lo controle. En definitiva, la ciudadanía
se ha convertido en un rebaño de ovejas que es llevado por el pastor y sus
perros por donde les conviene.
Nuestro punto de partida es
que hay que darle un giro cuanto antes a esta situación. Los ciudadanos
debemos romper esas ataduras invisibles y dejar de ser marionetas en manos
de unos cuantos que pretenden convencernos de que debemos luchar por su
causa haciéndonos creer que también es la nuestra. Una vez nos convertimos
en miembros de su grupo ya somos una oveja más que se siente segura en el
rebaño, sin darse cuenta que el precio que ha pagado es la renuncia a su
libertad.
En
E. C. creemos en una ciudadanía libre, culta, responsable, madura,
crítica e inconformista, capaz de tomar las riendas de su propio
destino y de emanciparse de las élites que pretenden dirigirnos. Las
tecnologías de la información y la comunicación permiten que algunas
decisiones importantes sean tomadas directamente por los ciudadanos,
sin intermediarios que malinterpreten nuestra voluntad.
¿Tienen
los ciudadanos capacidad de decidir en temas relativamente complicados? Si
se supone que la tienen para votar cada cuatro años a partidos con
programas de gobierno mucho más complejos, también la tendrán para
decidir en asuntos más concretos.
¿Tienen
que ser especialistas los ciudadanos en un tema para tomar una decisión?
No, simplemente tienen que tener suficiente información y sentido
común. Los ministros rotan de cartera y en muchos casos no son
especialistas en el cargo que ocupan. Sus decisiones tienen en
cuenta la información de especialistas además de sus propios
criterios. Nosotros mismos en todo momento tomamos decisiones sin ser
especialistas. Por ejemplo, aunque no seamos arquitectos podemos saber si
una vivienda se ajusta o no a nuestras necesidades.
¿Se
puede equivocar el pueblo al tomar una decisión? Por supuesto. El pueblo se
puede equivocar al elegir a un gobierno en nuestra democracia
representativa, los políticos se pueden equivocar al analizar la realidad y
proponer soluciones y los ciudadanos nos podemos equivocar al tomar una
decisión concreta. Es consecuencia de nuestra limitación ante una realidad compleja
y cambiante. El asunto es que el pueblo tiene derecho a equivocarse, y será
el tiempo el que muestre lo acertada o equivocada de una decisión. En ese
momento se puede rectificar, de la misma manera que se rectifica en la vida
cotidiana o rectifican los políticos al equivocarse.
¿Pueden elegir los ciudadanos
propuestas incoherentes?. Es una de las
críticas que se hacen a la democracia directa. Los ciudadanos podrían
querer más servicios sociales, ayudas, etc. y por otro
lado pagar menos impuestos. Por eso, las propuestas que se den a
elegir a la ciudadanía tienen que tener una coherencia interna. Si se
proponen medidas que impliquen aumentar el gasto deben ir unidas a
propuestas de como financiar ese gasto (recorte de otros gastos, mayores
impuestos, emisión de deuda, ...). En todo caso
los políticos que supuestamente nos representan también toman en ocasiones
decisiones incoherentes.
¿Creer en
la democracia directa implica tener una determinada ideología? No
necesariamente. La democracia directa solo implica una manera distinta
de tomar decisiones. En vez de tomarlas supuestos interpretes de los
ciudadanos, las tomamos nosotros mismos. Ciudadanos conservadores tenderían
a votar propuestas conservadores y ciudadanos progresistas tenderían a votar
propuestas progresistas. Creemos que lo que nos debe unir es la creencia en
que es posible un cierto avance hacia la democracia directa sin que sea un
impedimento la manera particular que tengamos de interpretar la realidad.
¿Implica la
democracia directa la desaparición del gobierno? En principio no.
Muchas decisiones deben ser tomadas rápidamente y sería inviable que los
ciudadanos tomaran decisiones en todo momento. Pero si pueden los
ciudadanos tomar muchas decisiones sobre aspectos importantes que les
afectan.
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